

La molécula de ozono
una vez dentro del cuerpo,
genera cambios bioquímicos intracelulares,
activando el sistema antioxidante
(Lamberto R. M. D. et al, “Ozonoterapia”, 2012 Italia).
Incrementa la utilización de glucosa
dentro de las células, que es el
sustrato utilizado para la producción
de ATP o adenosin trifosfato, que es
la energía disponible para todo evento
(Lamberto R. M. D. et al, “Ozonoterapia”, 2012, Italia).
La hemoglobina libera con más facilidad el O2
a los tejidos por el aumento del 2,3 difosfoglicerato (DPG),
(ISCO3 2020, Declaración de Madrid sobre la Ozonoterapia).
Restaura y mejora los mecanismos defensivos de las células
contra los oxidantes y radicales libres. Potencia la respuesta celular
y humoral del sistema inmune, suprime el exceso de inmunoestimulación,
lo que resulta en una programación ordenada de la respuesta inmune
(Díaz J, et al., Rev cubana Hematol Inmunol Hemoter
vol.29 no.2 Ciudad de la Habana abr.-jun. 2013).
Oxida mediadores y receptores del dolor,
inhibe la destrucción del tejido deteniendo la autofagia y la apoptosis
(ISCO3 2020, Declaración de Madrid sobre la Ozonoterapia).
El Ozono favorece la formación de peróxidos
que destruyen (oxidan) a los microorganismos
(bacterias, virus y hongos), sin afectar a las
células normales del organismo siempre que el
Ozono medicinal se encuentre en dosis terapéuticas
(Rapp L., Rojas C., “Uso clínico de la ozonoterapia
en animales mayores”, 2019).
El ozono flexibiliza la pared del glóbulo rojo corrigiendo los
parámetros hemostáticos-hemorreológicos alterados, libera
óxido nítrico y en médula ósea genera liberación de glóbulos rojos
superdotados en conjunto con liberación de células madres.
(ISCO3 2020, Declaración de Madrid sobre la Ozonoterapia).
Desinfecta, vasodilata, oxigena, normaliza
el pH y reabsorción del edema
(Rapp L., Rojas C., “Uso clínico de la ozonoterapia
en animales mayores”, 2019).
La molécula de ozono
una vez dentro del cuerpo,
genera cambios
bioquímicos intracelulares,
activando el sistema antioxidante
(Lamberto R. M. D. et al,
“Ozonoterapia”, 2012 Italia).
Incrementa la utilización de glucosa
dentro de las células, que es el
sustrato utilizado para la producción
de ATP o adenosin trifosfato, que es
la energía disponible para todo evento
(Lamberto R. M. D. et al, “Ozonoterapia”,
2012, Italia).
La hemoglobina libera
con más facilidad el O2
a los tejidos por el aumento del
2,3 difosfoglicerato (DPG),
(ISCO3 2020,
Declaración de Madrid
sobre la Ozonoterapia).
Restaura y mejora los mecanismos defensivos de las células
contra los oxidantes y radicales libres. Potencia la respuesta celular
y humoral del sistema inmune, suprime el exceso de inmunoestimulación,
lo que resulta en una programación ordenada de la respuesta inmune
(Díaz J, et al., Rev cubana Hematol Inmunol Hemoter
vol.29 no.2 Ciudad de la Habana abr.-jun. 2013).
Oxida mediadores y receptores del dolor,
inhibe la destrucción del tejido deteniendo la autofagia y la apoptosis
(ISCO3 2020, Declaración de Madrid sobre la Ozonoterapia).
El Ozono favorece la formación
de peróxidos que destruyen
(oxidan) a los microorganismos
(bacterias, virus y hongos),
sin afectar a las células normales
del organismo siempre que el
Ozono medicinal se encuentre
en dosis terapéuticas
(Rapp L., Rojas C., “Uso clínico
de la ozonoterapia
en animales mayores”, 2019).
El ozono flexibiliza la pared del
glóbulo rojo corrigiendo los
parámetros hemostáticos-hemorreológicos
alterados, libera óxido nítrico y
en médula ósea genera
liberación de glóbulos rojos
superdotados en conjunto con
liberación de células madres.
(ISCO3 2020,
Declaración de Madrid
sobre la Ozonoterapia).
Desinfecta, vasodilata, oxigena, normaliza
el pH y reabsorción del edema
(Rapp L., Rojas C.,
“Uso clínico de la ozonoterapia
en animales mayores”, 2019).
La molécula de ozono
una vez dentro del cuerpo,
genera cambios bioquímicos intracelulares,
activando el sistema antioxidante
(Lamberto R. M. D. et al,
“Ozonoterapia”, 2012 Italia).
Incrementa la utilización de glucosa
dentro de las células, que es el
sustrato utilizado para la producción
de ATP o adenosin trifosfato, que es
la energía disponible para todo evento
(Lamberto R. M. D. et al,
“Ozonoterapia”, 2012, Italia).
La hemoglobina libera con más facilidad
el O2 a los tejidos por el aumento
del 2,3 difosfoglicerato (DPG),
(ISCO3 2020, Declaración
de Madrid sobre la Ozonoterapia).
Restaura y mejora los mecanismos defensivos de las células
contra los oxidantes y radicales libres. Potencia la respuesta celular
y humoral del sistema inmune, suprime el exceso de inmunoestimulación,
lo que resulta en una programación ordenada de la respuesta inmune
(Díaz J, et al., Rev cubana Hematol Inmunol Hemoter
vol.29 no.2 Ciudad de la Habana abr.-jun. 2013).
Oxida mediadores y receptores del dolor,
inhibe la destrucción del tejido deteniendo la autofagia y la apoptosis
(ISCO3 2020, Declaración de Madrid sobre la Ozonoterapia).
El Ozono favorece la formación
de peróxidos que destruyen (oxidan)
a los microorganismos (bacterias, virus
y hongos), sin afectar a las células
normales del organismo siempre
que el Ozono medicinal
se encuentre en dosis terapéuticas
(Rapp L., Rojas C., “Uso clínico
de la ozonoterapia en
animales mayores”, 2019).
El ozono flexibiliza la pared
del glóbulo rojo corrigiendo los parámetros
hemostáticos-hemorreológicos
alterados, libera óxido nítrico y en
médula ósea genera liberación de
glóbulos rojos superdotados en conjunto
con liberación de células madres.
(ISCO3 2020, Declaración
de Madrid sobre la Ozonoterapia).
Desinfecta, vasodilata, oxigena,
normaliza el pH y
reabsorción del edema
(Rapp L., Rojas C., “Uso clínico
de la ozonoterapia en
animales mayores”, 2019).